La privacidad de nuestros ordenadores

por | 12 Jul 2018

¿Sed quis custodiet ipsos custodes? (¿Quién vigila a los vigilantes?)

Me gustaría explicaros ciertos aspectos sobre la privacidad de nuestros ordenadores. Cuando disponemos de una conexión a Internet, nuestro ordenador (incluyo tableta, móvil o similares) envía y recibe mensajes a través de ese canal de conexión. ¿Quién envía esos mensajes? El sistema operativo y los programas o aplicaciones que tenemos instaladas. ¿Tenemos control sobre dichos mensajes? La mayor parte de las veces, no. Iréis viendo el por qué.

Ejecutar aplicaciones y su actualización

Cuando ejecutamos una aplicación que tenemos instalada es posible que utilice cierto código programado para enviar información privada a las compañías propietarias de la aplicación o a sus socios. Incluso se podría programar código que dañe, altere o cambie información contenida en nuestro ordenador, y nunca sería detectado por un antivirus.

Otro punto negro de nuestra privacidad es cuando damos permiso para que las aplicaciones se actualicen automáticamente. Una de dos, o las aplicaciones son una gran mierda que contienen decenas de errores y tienen que ser actualizadas cada poco tiempo, o la actualización es una forma de tenernos controlados y extraer información de nuestros ordenadores. Una apreciación, tengo ordenadores que llevan años sin actualizarse, y funcionan perfectamente, y mi móvil lleva más de 2 años sin actualizarse.

Cortafuegos

Salvo que seamos unos incautos, nuestro ordenador dispondrá de un engendro llamado cortafuegos o firewall en inglés. Este cortafuegos realiza una sencilla tarea: permite o deniega el mensaje que entra o sale hacia Internet. Podéis apreciar que es un gran elemento para garantizar la privacidad de nuestros ordenadores.

Normalmente, los cortafuegos se configuran en modo automático, es decir, el propio cortafuegos es el que decide permitir, denegar o consultarnos sobre un determinado acceso de entrada o salida. Por ejemplo, si instalamos una aplicación de procesamiento de textos o de hoja de cálculo, el cortafuegos, por el simple hecho de tener instalada la aplicación y estar en modo automático, va a permitir todo el tráfico a los servidores de recogida de información de dichas aplicaciones. Ya estamos perdiendo nuestra privacidad y poniéndola en manos desconocidas.

Casi todos los cortafuegos que no están incluidos en el sistema operativo y son de pago, permiten su configuración en modo manual, es decir, siempre que algún programa intente enviar o recibir mensajes de Internet, nos va a preguntar qué hacer. Cuando nos realiza la pregunta sobre el tráfico que ha detectado, nos aporta la siguiente información relevante:

  • La aplicación o Servicio Windows® que está generando el tráfico. Ya tenemos identificado quien se quiere conectar. Como recomendación, si el aviso es de un Servicio, debería permitirlo para siempre.
  • Si es un tráfico entrante (entra desde Internet a nuestro ordenador) o es un tráfico saliente (sale desde nuestro ordenador hacia Internet).
  • La dirección IP con la que se quiere conectar. Esta dirección puede venir con números, por ejemplo 154.24.15.6, o, casi siempre, mediante traducción DNS, por ejemplo: windom.com. Ya tenemos identificado a donde se quiere conectar.

Respuestas al cortafuegos

Podemos responder a la consulta que nos hace el cortafuegos de varias formas:

  • Permitiendo para siempre ese tráfico. Ya no nos volverá a preguntar.
  • Permitiéndolo solo para esa conexión. Nos volverá a preguntar la siguiente vez que se intente la conexión.
  • Denegándolo para siempre. Ya no nos volverá a preguntar.

Cuando lo configuramos de forma manual empiezan a aparecer las sorpresas:

  • Programas y aplicaciones que no se están ejecutando, intentan conectarse con determinado servidor u ordenador externo, desconociendo el motivo de por qué lo hacen.
  • Cuando abrimos una aplicación, casi siempre intenta conectarse con alguien mediante internet. Lo mejor es que si denegamos esa conexión para siempre, la aplicación funciona perfectamente, y posiblemente nunca se actualice. ¿Qué sentido tiene esa conexión que no sea capturar y enviar información de nuestro ordenador?

Sistema operativo

Cuando instalamos o actualizamos el sistema operativo podemos estar dando permisos para que el ordenador envíe un montón de información al proveedor del sistema operativo que posiblemente será utilizada de forma comercial. Si no nos preocupamos de desactivar esas opciones; estaremos poniendo en peligro la privacidad de nuestros ordenadores, al dejar muchas puertas abiertas.

Consejos para la privacidad de nuestros ordenadores

Usar un antivirus y cortafuegos de pago y configurarlo de forma manual. Requiere ciertos conocimientos mínimos, pero es el precio a pagar por usar la tecnología. Al principio resultará un poco pesado; puesto que nos va a preguntar cada vez que una aplicación intente conectarse con la red. Podemos equivocarnos y denegar el acceso, lo que posiblemente inutilice la aplicación en determinados aspectos. Para solucionarlo nos vamos a la configuración del cortafuegos, borramos todas las reglas que se han creado, y volvemos a partir de cero, nos volverá a preguntar, y al final conseguiremos una configuración estable y la garantía de que la privacidad de nuestros ordenadores será óptima. Y recordar, denegar casi siempre, y en caso de duda, mejor denegar.

Si estáis utilizando Financix ERP en un entorno de red (local o en la nube); no olvidéis aceptar la conexión en vuestro cortafuegos. En caso contrario, no podréis conectaros.

Y recordar: Las contraseñas son como la ropa interior. No dejes que otros las vean, cámbialas con frecuencia y no las compartas con desconocidos (Chris Pirillo).

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